lunes, 7 de diciembre de 2009

No sé

Ella allá, escuchando mis canciones, volando en mi hospital y mis flores. Lejos, yo aquí, escuchando a un oso de mar, entumesiéndome de frío, quebrando mis manos congeladas con apretones cálidos.
Ella otra, recién, grandota, no sé. Otra más, ¿diez y nueves?, ¿diez y seis?. Sí, la de la boina y los pantalones raros. Igual no me atrevo.
No. Por favor, no. Ella si que no.
Pero no sé. La del rojo matutino, tomada de la mano. Anoché la soñé, y la recordé. Pero no sé.
Sé que no hay una Poulain para mí. Tal vez aún no. Tal vez nunca. ¿Y qué haré? No sé.
Sí, ce que je suis, y no hay más, je ne suis pas. Y no me interesa ser más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario