Sueño que tuve hace varios años atrás, uno de los pocos que recuerdo con
exactitud. No sé si clasificarlo como "de miedo" o sólo como "un sueño".
Caminaba de noche por la calle de arriba, hacia la casa de mi abuela, pero no iba para allá. La casa de ella estaba iluminada, se veía el verde reluciente de las paredes, y la blanca puerta de madera vieja. Por esa vieja puerta cerrada se asomó el rostro de mi mamá, como en blanco y negro, como de una vieja película, moviéndose extrañamente. La puerta aún seguía cerrada, y mi mamá aún seguía ahí, llamándome -¡Entrate! ¡Ven!- Yo solamente miraba, y caminaba a paso lento. Una segunda persona se asomó por la puerta cerrada, creo que fue mi hermana, o mi tía, tal vez. Eran los dos rostros asomados por la vieja puerta blanca, un rostro sobre otro, como en los dibujos animados. -¡Entrate! ¡Ven!-. Yo solo caminaba por la calle, y me desvié por un pasaje en bajada, alejándome de la casa verde. Al fondo se veía un enorme bosque oscuro, en donde, en realidad, solo hay un cerro. Por el montón de árboles grandes y frondosos aparecieron dos niños caminando, saliendo del bosque. Un paraguas se erguía entre ellos, los dos tomados de él, caminaban bajando por el cerro. Detenido los observaba, volví la mirada a la vieja puerta blanca y mi mamá aún seguía ahí, y volví a mirar a los niños, a los niños con el paraguas.
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